#54 El principio, capítulo 14

CAPÍTULO 14
Aximili
DOS AÑOS DESPUÉS

<Lanza dos luchadores. Ellos deben ir con los sensores en plena actividad, sin medidas de sigilo. Si quien sea que se esconda detrás de esa luna es alguien pacífico, no queremos escondernos de él. Si ellos no son tan pacíficos. . . Bien, que piensen que son nada más que un par de luchadores descuidados.>

<Sí, el príncipe Aximili.>

Incluso después de un año a bordo del Intrépido, sentía que mi primer oficial no aprobaba por completo mi costumbre de explicar mis acciones a la tripulación. No era lo habitual. Los capitanes suelen jugar a ser dioses lejanos y omniscientes. Yo prefería entrenar y entrenar continuamente. Cuanto más entendieran los oficiales de la cubierta, más aprenderían a manejarse en una crisis. No es que hayamos encontrado ninguna crisis. Más bien habíamos perseguido fantasmas interestelares y rumores hasta esa primera tenue intercepción, que podría haber sido la nave Espada.

Bueno, tal vez la nave Espada estuviera al acecho, detrás de esa luna fría y oscura en el borde de la nada, o tal vez el carguero Skrit Na acababa de confundirse acerca de lo que afirmaron haber visto.
Los Skrit Na hicieron cosas guiados por sus propias e incomprensibles razones de seguridad: habían hecho, después de todo, un gran número de viajes a la Tierra, mucho antes de que los Yeerks hubieran descubierto ese planeta. ¿Y qué habían hecho con la gente de la Tierra? Los secuestraron por cortos periodos para realizar las más absurdas pruebas médicas y, en ocasiones, asesinaron a algunas criaturas de la Tierra llamadas vacas. ¿Tenía algún propósito? Tal vez para la mente Skrit Na, pero no para nadie más.

<Los luchadores han desatracado> informó mi O.T (oficial táctico).

Vi a los combatientes con la vista principal en la pantalla. Encendieron sus sensores y dispararon sus motores. En cuestión de segundos eran simplemente pequeños puntos contra el fondo verde oscuro de la luna.

<Llevalos a la etapa dos alerta, solo por si acaso,> ordené. < Nunca está de más. Y que vayan silenciosos>

<Etapa dos alerta. Avance silencioso> Ordenó el P.O (primer oficial) Menderash.


Ahora estábamos moderadamente preparados en caso de que unos “malos tipos “estuvieran escondidos allí, y fuéramos detectados. Teníamos los sensores apagados así que no brillábamos como un gran Faro ni nada de eso.

Apareció una ventana en la pantalla principal. Vi la cara de uno de los pilotos de caza. Ellos tienen una cierta mirada, fácilmente identificable, una mezcla de fanfarronería y competencia y pretendían parecer aburridos jugando a ser el cebo para la Nave Espada. Para ellos era sólo otra salida de entrenamiento.

<Este es el luchador uno, Calarass, reportándose.>

<Adelante,> respondió Menderash.

<Hay una nave aquí, efectivamente, pero no es la Nave Espada, ni cualquier otra nave activa y hostil a nuestros sensores.>

Asentí. <¿Qué tienes entonces, Calarass?>

Él se encogió de hombros. <Desconocido, Capitán. Todo lo que sé es que es muy grande, está alimentada por una anticuada Ion, y ha sido golpeada por algún tipo de arma de energía, posiblemente un haz dragón. No han mostrando señales de vida.>

Eso bajó la excitación de mi corazón. Las armas dragón estuvieron ampliamente disponibles en
galaxia. La destrucción del Imperio Yeerk engendró mucho comercio de armas ilegales. Y la Nave Espada no era la única renegada Yeerk. Sin embargo, si fue un arma dragón, eso podría estar acercándonos a la ruta de la Nave Espada. Tomé un momento para considerar la situación. Otra lección para los oficiales: a menos que estés siendo atacado, piensa antes de actuar.

<Prepare un desembarque. Voy a mandar. ¿P.O.? Realicen un barrido completo de sensor en el buque desconocido. Llévanos dentro.>

Este tipo de misión no debía ser realizada por mí. El capitán generalmente permanece en el puente. El O.T. es quien desembarca normalmente. Pero estaba aburrido. Y yo conocía el O.T. y yo no
era sólo el capitán o un príncipe, yo era Aximili de la Tierra. El Aximili. Una leyenda viva.

No podía quejarme de estar aburrido, por su puesto. El mando de la flota me había dado lo que
era fácilmente la mejor asignación. La mayor parte de la flota fue dispuesta en el bloqueo alrededor del mundo Yeerk, donde escoltaban comerciantes o misiones científicas.
El Intrépido era casi la única nave fuera “buscando problemas”, como Marco pudo haber dicho.

Todos los oficiales de la flota tenían celos de nosotros. Especialmente ahora con tantos combatientes que están siendo liberados del servicio. El tamaño de la flota se estaba reduciendo drásticamente. El fin de la guerra significó el fin de la gloria y del avance para los guerreros.

Todos tenían a la guerra como ocupación secundaria, era parte de nuestro código, ser un “guerrero” temporario. Se suponía que querías luchar y volver a casa, a tu prado y de nuevo a tu empleo del tiempo de paz, a tu familia y amigos.

Supongo que algunos guerreros querían todas esas cosas. En cierto nivel, yo también. Pero cómo haces para pasar de la aguda oleada de batallas a la vida más lenta, a la alegría contemplativa de observar las flores de los árboles.

Salí del puente y fui a la zona de desembarque. Ella fue diseñada para el acoplamiento – voluntario o forzado – con cualquier embarcación. Había cuatro módulos con la opción de utilizar el adhesivo, magnético o intrusivo atraque. No era un rápido o bien armado ni atractivo. Y tenía habitación para sólo dos docenas de andalitas, apretados.

El piloto se esforzaba por manejar la nave suavemente, conmigo, la Leyenda Viviente, a bordo. Me preocupaba de que tuviera que sobrecorregirlo y humillarlo. Suspiré. Como capitán se esperaba que señalara el error. Pero del gran Aximili, cualquier palabra áspera llevaba diez veces el peso habitual.

<Compruebe la resistencia, Warlatan, la interfaz puede ser un poco reacia.>

<Sí, Capitán.>

Ahora podía ver la nave alienígena. Los dos cazas exploradores estaban en la estación, uno en la proa, otro en la popa, armado y listo. Dos combatientes adicionales de escolta siguieron el paso con nosotros. No era un tipo de nave que hubiera visto. Incluso las naves domo eran enanas al lado de esta. Hizo que mi nave crucero, el Intrépido, pareciera un juguete.

Fue construida como una especie de patrón de explosión de estrellas. Asimétrica. Como si alguien hubiera juntado unas construcciones al estilo Tierra, que llaman rascacielos, y los hubiera soldado juntos. Cada Rascacielos era diferente en forma, tamaño y color, algunos bastante fantásticos.

Aún así, era fácil ver la extrusión que había. Habían sido destruidos por las armas de energía.

Mis corazones empezaron a latir de nuevo. ¿Cuántas naves se atreverían a atacar este gigante? Seguramente la Nave Espada había estado aquí.

P.O. Menderash informó desde el Intrépido que ya podía ver el buque desde allí. Los sensores no mostraron señales de vida. Sin embargo, mostraron lo que podría ser rastros de ADN. Fruncí el ceño.

<¿ADN? ¿Específicamente? ¿Origen terrestre?>

<Las lecturas son muy posiblemente inexactas,>-intervino el oficial táctico.

<La cantidad de material es muy pequeño y el barco, como puedes ver, capitán, es enorme.>

<Sí, me había dado cuenta> -dije secamente-.< Deseo establecer una red de sensores. Enlace con los cuatro luchadores con los sensores principales. Veremos si podemos identificar este supuesto ADN. Tomaría un año para buscar el puente de esta nave.

Ello tomó unos minutos durante los cuales se acrecentaba cada vez más el silencio gigante.

<Tenemos un resultado> el O.T Informó. <Ahora hay un noventa por ciento de probabilidad de que el ADN de tipo Tierra este presente en esta ubicación>

Nadie dijo nada pero había una especie de murmullo silencioso de excitación. Los guerreros cambiaron de postura, miraron subrepticiamente el resultado, se empujaron entre sí.

<Los sensores siguen sin mostrar signos de vida> Dijo el primer oficial. <Sin embargo, capitán, ya que esto es una situación muy inusual, tal vez usted desea reconsiderar si el O.T. debería dar comando de desembarque. O si lo hago yo mismo.>

<¿Crees que es peligroso, primer oficial Menderash?>

Él dudó. Entonces, <Sí.>

<¿A pesar de las lecturas de los sensores que dicen que es una nave muerta?>

<Sí, Capitán.> Dijo esta vez con más fuerza.

<Igual yo, pero aquí estoy, sigamos adelante. Llévanos para atracar. Vamos a ver qué es este ADN.>

Traducido por Aniviciosa

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