#54 El Principio (Capítulo final)

Buueeeenooo…acá está el último capítulo. Ya está, podemos morir en paz jaja.

 

CAPÍTULO 21
Marco

La Rachel era rápida.
Volamos a través del espacio normal y entramos al espacio cero antes de que alguna de las dos naves andalitas en órbita pudieran reaccionar.
Más tarde enganchamos sus comunicaciones de espacio cero. Hicieron mucho barrullo sobre el “robo” del prototipo Yeerk. Era casi demasiado. Pero supongo que querían que saliera la noticia: La Rachel no era andalita, no era asociada con Andalitas, no reglamentada por Andalitas. Nop.
Manos limpias y miradas inocentes por doquier.

El tema era: ¿Por qué esta nave Yeerk estaba completamente abastecida con comida humana? ¿Por qué los lugares diseñados para Hork-Bajir se hubían reformado para alojar humanos? ¿Por qué ciertos controles diseñados para ser manipulados por las tenazas de Taxxonitas ahora caben perfectamente en las manos humanas? Bueno, ¿Qué sabría el Kelbrid sobre eso?

Santorelli y yo fuimos a hacer un inventario de los suministros. Encontramos agua, píldoras de vitaminas, un buen suministro de varios alimentos desagradables y seis docenas de bollos de canela.

-“¿Los andalitas tienen sentido del humor?” -preguntó Santorelli.

-Nunca hemos estado completamente seguros -dije-.

Los bollos de canela no duraron mucho tiempo. Pasamos cuatro días en el espacio cero, que es como estar enterrado en un malvavisco, y antes de que volvamos a entrar en el familiar universo negro y de estrellas blancas, toda la comida fresca había desaparecido hacía ya tiempo.

Menderash estaba a cargo de pilotear a Rachel, pero Jake quería tanta rotación como sea posible, así que todos tomamos turnos bajo la tutela del andalita.

Menderash era un taciturno, como supongo lo esperarías de un oficial que había perdido a toda su tripulación y fue elegido para abandonar permanentemente su cuerpo habitual. Tenía cuidado de ser deferente con Jake, y creo que tenía verdadero respeto por nuestro intrépido líder. Pero cuando enseñaba habilidades de navegación o de pilotaje, era un tipo completamente diferente. Era como el sargento psicópata de Full Metal Jacket.

Cuatro días de Menderash ,y yo estaba lejos de ser un piloto de calidad andalita, pero podía llevar el barco desde el punto A al punto B, con mucha ayuda de la computadora.

Menderash naturalmente trazó nuestro curso. Jake había hablado de ello con todos nosotros, pero era Menderash que sabía el último curso tomado por la nave Espada, así que mi opinión no era del significativa.

La teoría era que simplemente dibujaríamos una línea recta. (Bueno, en sentido figurado, recto, el espacio es curvo, ¿Quién no lo sabía?) y trataríamos de saltar al lugar donde ahora estaría la nave Espada, asumiendo que había continuado su feliz camino durante las últimas tres semanas.
Una gran suposición, pero era todo lo que teníamos.

Salimos al espacio real con todas las armas cargadas y los seis de nosotros listos para los problemas. Lo que encontramos fue un montón de nada. Estábamos a seis años luz del sistema planetario más cercano. Asi que volvimos por donde habíamos salido.

Así que estuvimos de vuelta en el espacio cero, marcha atrás. (Menderash apretó los dientes cuando dije cosas al respecto). Salimos del espacio cero prácticamente encima del segundo planeta más grande de los cuatro que había al rededor de una estrella que estaba lista para devenir supernova en cualquier momento. Y, por supuesto, en términos celestiales, “cualquier minuto” significa que tal vez este milenio, tal vez el siguiente.

-“Este es el espacio de Kelbrid”,- dijo Jake, – “así que tenemos que asumir que este planeta puede tener sensores remotos Kelbrid o incluso un puesto avanzado de Kelbrid. Recordemos que somos un barco pacífico en un misión de exploración “.

Pasamos las siguientes seis semanas vagando por el sistema, viendo cosas geniales en mundos extraños, pero ninguna evidencia de Kelbrids. Estábamos empezando a preguntarnos si había algo como un Kelbrid. Y definitivamente no vimos ninguna señal de la nave Espada o de la misteriosa nave alienígena que había disparado contra el Intrépido de Ax.

Pasamos al siguiente sistema más cercano. Y el siguiente. Pasó medio año, pero parecía más. Yo había traído algunos DVD’s, pero sólo se puede ver algunas películas varias veces, especialmente cuando tienes que explicar cada broma a un viejo andalita.

Se hizo evidente que iba a ser un largo viaje. No se puede deambular alrededor de un billón de años luz-cuadrados y encontrar lo que estás buscando rápidamente.
Al final, incluso después de muchos meses, no encontramos la nave Espada. Nos encontraron.
Yo estaba manejando la estación de sensores (y usando las computadoras de la nave para jugar Tomb Raider V), cuando vi el botoncito naranja indicando que había un buque desconocido dentro de alcance.

-Hey, Menderash, tengo una nave aquí … Uhhh… Creo que nos están llamando, son los números rojos, ¿verdad? –

Solo éramos él y yo en el puente, todo el mundo estaba durmiendo o comiendo.
Se acercó y miró a mi pantalla durante un segundo.

Entonces, -“capitán, al puente!”

-“¿Qué es?” -Pregunté.

Pero antes de que el andalita pudiera contestar, Jake estaba allí, con la mirada desatinada y de pelos parados. Supongo que había estado durmiendo.

-“¿Qué es?”

-Esa fue mi pregunta -murmuré.

-“Un buque que se aproxima en el espacio normal, capitán, nos han contactado, pregunta estándar: nuestro punto de origen y destino.”

-Muy bien, contestá.

Dimos nuestra historia, que éramos el Enterprise, un barco de exploración pacífico, de espacio profundo de la Federación Unida de Planetas. No imaginamos a nadie en este rincón del universo
hubiera visto las repeticiones de Star Trek. Era nuestra pequeña broma.
Aquí estaba el problema con ese pensamiento: Los Yeerks que estábamos persiguiendo habían pasado años en la Tierra, muchos con huéspedes humanos.

-“Recepción de respuesta”, dijo Menderash. -Piden comunicación visual y bidireccional.

<Uh-oh,> dijo Tobias. Había corrido al puente, junto con Jeanne y Santorelli.

-¿Qué les mostramos? -preguntó Santorelli.

-No a mi -dijo Jake-. -Si es la nave Espada, pueden reconocerme, o Marco, o Tobías, por cierto.

Miró rápidamente los rostros de su gente.- “Santorelli, eres el mejor artista, excepto por Marco, así que eres el capitán, Jeanne, tú estás con él, todos los demás están fuera de la vista, estrecha el canal de audio para transmitir a Santorelli solamente.

La imagen que nos transmitieron era humana. Un hombre, tal vez de cuarenta años. Riendo, con las manos en las caderas. -Así que vienes de la Federación, ¿Y dónde está el capitán Picard?

Santorelli lanzó una mirada a Jake. Pero esto era más mi especialidad que la suya.

-Siempre has pensado que eres más un capitán Kirk -susurré. Después de esa primera mirada de pánico, Santorelli no traicionó ninguna señal de que estuviera escuchando a nadie.

Asumió una amplia y arrogante postura y dijo: -Siempre he pensado que soy más un capitán Kirk.

-“Confirmación del sensor: Es la nave Espada”- Menderash siseó.

Eso apretó algunos estómagos.

El capitán Yeerk asintió con un gesto de genial en respuesta a Santorelli. -Es una nave que tienes allí … perdón, no sé tu nombre.

Hice un gesto cortante con la mano, cortando a Santorelli antes de que pudiera decir algo mal.

-“Eres Rakich-Cuatro-Seis-Nueve-Uno de la piscina de Flet Niaar.”-Santorelli lo repitió.

Los Yeerks parecían comprar eso. -Yo Uno-Tres-Uno-Ocho de la piscina de Sulp Niar -respondió su capitán-. -Bueno, ¿Qué es lo que estás haciendo aquí, hermano? ¿Y cómo llegas a volar una nueva nave de clase de crucero?

-Puedo preguntar lo mismo de ti -respondió Santorelli-. -Me resulta difícil imaginar qué negocio tiene una nave del Imperio Yeerk en este cuadrante tan lejano.

Menderash susurró: -Está levantando sus armas y maniobrando.

-Piensa que somos del Imperio Yeerk, tal vez aquí para cazarlo como un traidor -dijo Jake en voz baja-.

Efflit 1318, su voz considerablemente más guardada ahora, dijo: -“Mi misión aquí está clasificada”.

Santorelli asintió con escepticismo. Como el mío.

Durante un largo momento las dos naves se callaron.

Ambos tenían armas motorizadas. Ambos estaban maniobrando, deberíamos disparar. Pero en una pelea nos ganarían. Éramos duros, pero no podíamos ganar contra la poderosa nave Espada. Y el verdadero problema era que, aunque fueramos lo suficientemente rápidos como para huir, estábamos yendo hacia la nave. Tendríamos que darnos la vuelta si fuéramos a huir, y mientras nos volvíamos, nos harían grandes agujeros.

-“Tenemos que maniobrar primero”, dijo Jake. Dio instrucciones a Santorelli.

Santorelli dijo: -Me parece, Efflit-Uno-Tres-Uno-Ocho, que sería una tragedia si hubiese algún malentendido entre nosotros.

-¿Y qué malentendido podría ocurrir, Rakich-Cuatro-Seis-Nueve-Uno?

Santorelli suspiró. Actuó como un hombre desinflado. “No hay imperio, Efflit-Uno-Tres-Uno-Ocho. El imperio ha terminado. Mi tripulación y yo cogimos esta nave y escapamos cuando los andalitas lo tomaron. Habíamos oído que la nave Espada había escapado y sobrevivido. Te hemos estado buscando desde entonces. Por más de tres años.”

Efflit asintió con la cabeza. ¿Pero lo compraría? Él y su pueblo estaban solos en el universo. Representábamos al único hermano Yeerks que era probable que viera. ¿Era lo suficientemente como para ser descuidado? ¿Confiaría en nosotros lo suficiente como para nos dejara destruirlo?

-¿Te pondrás bajo el mando de El?

Santorelli levantó las cejas. -¿Bajo quién? -exclamó.

Miré a Jake. A Tobías. A Jeanne. Hubo una especie de encogimiento colectivo.

-“Yo mando esta nave”, explicó Efflit 1318,

-“Pero sirvo al placer de Aquel que es Mucho. El que es Todo. No estamos solos, Rakich-Cuatro-Seis-Nueve-Uno. No somos esta nave sola. Somos las semillas de un nuevo imperio que superará con mucho el viejo, bajo el liderazgo de The One.

-“Extraño ver ese brillo salvaje y mesiánico en los ojos de un hombre que sabías eran realmente sólo un esclavo Yeerk. Era una expresión preocupantemente humana.

Santorelli dijo: ” ¿Quién es éste … “El”?”

-“Invocaré su presencia”, dijo el Yeerk.

Cerró los ojos y levantó la cara.

-De acuerdo, esto es inesperado -susurré.

Hubo una pausa larga y silenciosa durante la cual las dos naves se acercaron cada vez más. Demasiado cerca ahora para hacer cualquier cosa menos jugar el juego. Si esto era una artimaña, era convincente. Si era una artimaña, estábamos muertos.

Miré a Jake y deseé que mi corazón no se parara.

De repente, la imagen de la pantalla quedó en blanco. El controlador humano había desaparecido.

<Lo que -> Tobias exigió.

Pero entonces la pantalla brilló. Más que la pantalla. Todo el frente del puente brillaba, una luz tan brillante que pareció brillar a través de los mamparos.
Dentro de la luz abrasadora, apareció una imagen. Era extraño, no era un Yeerk. Eso era de esperar de los Yeerks, eran, después de todo, parásitos, así que nunca habías visto a los Yeerks.
Pero había algo muy malo con este alienígena en particular. La cara que llenaba la pantalla, y más, era una imagen cambiante, una disolución lenta de lo que podría ser la cara de un robot, una máquina con una boca de trampa de rata y ojos de acero, en un rostro dulce, femenino era la cara de Aximili Esgarrouth-lsthill.

-¿Ax? -susurró Tobias.

La cara que pertenecía a nuestro amigo Ax se abrió de par en par en el fondo y reveló una boca recién formada llena de dientes con bordes rojos.

“Guarda tus trucos” dijo The One. “Veo la verdad, veo todo, pasa a la vista, Jake, el Asesino-de-Yeerks. Sé que estás allí, siento tu mente. “

No había duda de esa voz. No hay manera de imaginar que fuera solo un truco. El sonido de ella llegó a lo más profundo de mi interior, fue más que palabras, más que palabras-pensamientos.

Jake salió en frente de Santorelli.

-“Estoy aquí”,- dijo Jake calmadamente.

-Has venido tan lejos, has venido a buscar a tu amigo, pero el andalita es parte de mí ahora, como pronto lo serás vos.

Jake miró fijamente la cosa sucia en la pantalla. Vi lo que veía, y sentí como si mi cerebro se estuviera cerrando. En ese rostro alienígena cambiado estaba toda corrupción, todo mal, y tal poder que parecía imposible que pudiera estar presente sólo en los estrechos confines de la nave Espada.

-¿Podemos disparar? -preguntó Jake a Menderash, sin intentar ocultar sus palabras al enemigo.

-“Su cañón Dragon tiene mayor alcance y mayor poder”, informó Menderash. -Y sus campos defensivos han aumentado, dudo que nuestros cañones puedan penetrarlos.

-Pensé lo mismo -dijo Jake, todavía extrañamente calmado-.Pero somos más rápidos.

-“Sí.”

-“Bueno.” Jake respiró hondo. Miró alrededor del puente a cada uno de nosotros. A Tobías. Y me dijo. -¿Por qué fue, Marco? ¿Decisiones locas, imprudentes y despiadadas?-

Asentí, deseando haber mantenido la boca cerrada.

Había una sonrisa peligrosa en la cara de Jake. La sonrisa de Rachel.

“Energía de emergencia total para los motores”, dijo Jake. “Aplastemos la nave Espada.”

 

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