Crónicas Elimistas, capítulo cuatro

Capítulo 4 Regresé a mi muelle,escaso de tiempo. Abracé y le grité a Lackofa. -¡Oye, hey, Lackofa! Abrió los ojos y me miró con su acostumbrada mirada de desaprobación. – “¿Ahora que?”- -¡Lo soy, soy un no-esencial! -“Eres un no-esencial, sí, porque eso es algo posible”, dijo secamente. -“Muy gracioso, Lackofa, pero ni siquiera tienes … Sigue leyendo